La uña de gato (Uncaria tomentosa) es una planta trepadora de la selva amazónica que se promociona para la artritis, las defensas y muchas otras cosas. La parte honesta: según el NCCIH, no hay evidencia científica concluyente en personas que respalde usarla para ningún fin de salud. Lo que sí hay son estudios en animales y de laboratorio con señales antiinflamatorias, y un perfil de seguridad razonable a corto plazo. No es un medicamento ni reemplaza un tratamiento.
Si llegaste buscando "uña de gato para qué sirve", seguramente ya leíste que es buena para las articulaciones, para subir las defensas y hasta para el cáncer. Aquí vamos a separar lo que dicen las fuentes de salud de lo que dice el marketing, con calma y sin promesas.
¿Qué es la uña de gato?
El NCCIH la describe como "una enredadera leñosa que crece de forma silvestre en la selva amazónica y en otras zonas tropicales de Centro y Sudamérica". Su nombre viene de las espinas curvas que recuerdan la garra de un gato. En la medicina tradicional andina y amazónica se ha usado durante siglos, sobre todo la corteza y la raíz, en infusión o decocción. Hoy se vende en cápsulas, extractos, gotas y té.
¿Para qué se usa y qué dice la evidencia?
El NCCIH resume que la uña de gato "se promociona para la osteoartritis, la artritis reumatoide, el cáncer, las infecciones virales y otras afecciones". Y es muy directo con el balance: "no hay evidencia científica concluyente basada en estudios en personas que respalde el uso de la uña de gato para ningún fin de salud, incluido la COVID-19".
| Uso popular | Qué dice la evidencia |
|---|---|
| Artritis y dolor articular | Es uno de sus usos más tradicionales, pero el NCCIH concluye que no hay evidencia concluyente en personas. Los estudios en humanos son pocos y pequeños. |
| Subir las defensas / sistema inmune | Hay señales de actividad inmunomoduladora en modelos animales y de laboratorio, no en ensayos amplios en personas. |
| Cáncer o infecciones virales | Se promociona, pero el NCCIH no encuentra evidencia concluyente en personas para ninguno de estos usos. |
Lo que sí se ha observado (en laboratorio y en animales)
Que no haya pruebas concluyentes en personas no significa que la planta no tenga nada. Revisiones de estudios en animales y de laboratorio describen que los extractos de uña de gato muestran actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora. El matiz importante: eso ocurre en modelos animales y celulares, y esos resultados no se trasladan de forma automática a lo que pasaría en tu cuerpo. Es una señal para seguir investigando, no una confirmación.
¿Cómo se toma la uña de gato?
No existe una dosis estándar establecida por las fuentes de salud oficiales, así que lo sensato es seguir la cantidad indicada en el envase y no improvisar. Las presentaciones más comunes son:
- Cápsulas o comprimidos: la forma más fácil de dosificar.
- Extracto o gotas (tintura): se diluyen en agua.
- Té o infusión de la corteza: la forma tradicional.
Sobre el tiempo de uso, el NCCIH señala que "la uña de gato parece ser segura cuando se usa por vía oral durante periodos cortos, de hasta 6 meses". Para tramos más largos no hay datos que digan qué pasa, así que lo prudente es pensarla en periodos y no de forma indefinida.
Contraindicaciones y precauciones
Aquí es donde conviene prestar atención, porque la uña de gato actúa sobre el sistema inmune y la coagulación. El NCCIH menciona:
- Enfermedades autoinmunes: "podría hacer que el sistema inmunitario esté más activo, lo que podría aumentar los síntomas de las enfermedades autoinmunes". Si tienes lupus, artritis reumatoide autoinmune, esclerosis múltiple u otra, consúltalo antes.
- Cirugía y coagulación: "la uña de gato puede retardar la coagulación de la sangre, y esto podría aumentar el riesgo de sangrado durante una cirugía".
- Medicamentos: hay "razones teóricas para sospechar que la uña de gato podría interactuar con anticoagulantes, antiplaquetarios y medicamentos para la presión arterial".
- Embarazo: "algunos estudios sobre el uso de la uña de gato durante el embarazo sugieren que no es segura".
- Lactancia: "se sabe poco sobre si es seguro usar uña de gato durante la lactancia".
¿La uña de gato sube las defensas?
Es una de sus famas más repetidas. La realidad es más modesta: la actividad sobre el sistema inmune se ha visto sobre todo en laboratorio y en animales, y en personas sanas no hay evidencia concluyente de que "suba las defensas". Y hay un detalle que suele pasarse por alto: justamente porque puede activar el sistema inmune, no es una buena idea en quienes tienen una enfermedad autoinmune. Lo natural no siempre es lo adecuado para cada persona.
En resumen
La uña de gato es una planta con una larga tradición y con señales interesantes en el laboratorio, pero sin evidencia concluyente en personas para los usos que se le atribuyen. Tiene un perfil de seguridad razonable a corto plazo en adultos, con precauciones claras en el embarazo, la lactancia, las enfermedades autoinmunes y antes de una cirugía. Si tomas medicamentos o tienes una condición de salud, habla con tu profesional antes de empezar.
Fuentes
- NCCIH (National Center for Complementary and Integrative Health) — Cat's Claw. Qué es, usos promocionados, ausencia de evidencia concluyente en personas, seguridad hasta 6 meses y precauciones (autoinmunes, cirugía, embarazo, lactancia, interacciones).
- Anti-inflammatory and/or immunomodulatory activities of Uncaria tomentosa extracts: a systematic review and meta-analysis of in vivo studies (PMC, National Library of Medicine). Actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora observada en estudios en animales (in vivo).
Última revisión: 4 de octubre de 2026. Contenido informativo; no sustituye la consulta con un profesional de salud.