Lo que es bueno para la debilidad muscular depende de la causa que la origina, pero en la mayoría de los casos la respuesta incluye una combinación de nutrientes específicos, ajustes en la alimentación y hábitos que favorecen la recuperación muscular. Vitaminas como la D, la C y las del complejo B, junto con minerales como el magnesio y el potasio, son los principales aliados para combatir esa sensación de que tus músculos no responden como deberían.