Remedios para la acidez en el embarazo

Remedios para la acidez en el embarazo

Si estás embarazada y sientes un ardor incómodo que sube desde el estómago hasta el pecho, lo primero que necesitas saber es que existen remedios para la acidez en el embarazo que pueden ayudarte a aliviar el malestar de forma segura. La acidez es una de las molestias más frecuentes durante la gestación y, aunque puede resultar desesperante, en la mayoría de los casos no representa un riesgo ni para ti ni para tu bebé.

La sensación de quemazón, pesadez o reflujo puede aparecer en cualquier momento del día: después de comer, al acostarte o incluso al despertar. Muchas mujeres experimentan acidez por primera vez durante el embarazo, lo que genera preocupación e incertidumbre. Es normal preguntarse si es algo peligroso, si puede afectar al bebé o si se puede aliviar sin recurrir a medicamentos.

Durante el embarazo, el cuerpo atraviesa cambios hormonales y físicos profundos. La hormona progesterona, esencial para mantener el embarazo, relaja los músculos, incluido el esfínter que separa el estómago del esófago. Esto facilita que el ácido gástrico suba y provoque ardor. A medida que el bebé crece, el útero ejerce más presión sobre el estómago, lo que puede hacer que la acidez sea más frecuente, especialmente en el segundo y tercer trimestre.

Más allá del malestar físico, la acidez puede afectar el descanso, el apetito y el estado de ánimo. Dormir mal por el ardor nocturno o sentir molestias constantes después de comer puede hacer que el embarazo se sienta más pesado de lo que debería. Por eso, aprender a manejar este síntoma es una parte importante del autocuidado durante la gestación.

En este artículo encontrarás qué hacer cuando aparece la acidez, cómo varía a lo largo del embarazo y cuáles son los remedios y hábitos que pueden ayudarte según el momento del día. El objetivo es que te sientas acompañada, informada y tranquila, sabiendo que hay formas seguras de aliviar el ardor y cuidar tu bienestar.

Tabla de contenido:

  • Qué hacer ahora mismo si tienes acidez en el embarazo
  • Por qué la acidez cambia a lo largo del embarazo
  • Remedios para la acidez según el momento del día
  • Posturas y descanso que alivian la acidez
  • Qué no hacer aunque sea común
  • Cuándo consultar al médico

Qué hacer ahora mismo si tienes acidez en el embarazo

Cuando la acidez aparece de repente, lo más importante es mantener la calma. El estrés y la ansiedad pueden intensificar la percepción del ardor. Siéntate o colócate de pie con la espalda recta y evita acostarte inmediatamente. Esta simple acción ayuda a que el ácido no suba con tanta facilidad hacia el esófago.

Beber agua a pequeños sorbos puede aliviar el malestar en el momento, ya que ayuda a diluir el ácido. Evita el agua muy fría o con gas. Aflojar la ropa ajustada en el abdomen también reduce la presión sobre el estómago y puede aportar alivio casi inmediato.

Por qué la acidez cambia a lo largo del embarazo

La acidez no se manifiesta igual en todas las etapas del embarazo. En el primer trimestre, los cambios hormonales son la principal causa. Muchas mujeres sienten acidez junto con náuseas o digestiones lentas, especialmente después de comidas pequeñas.

En el segundo trimestre, aunque algunas molestias iniciales mejoran, la acidez puede mantenerse debido a la relajación muscular y a un sistema digestivo más lento. En esta etapa, los hábitos alimentarios juegan un papel clave.

En el tercer trimestre, el tamaño del bebé y del útero ejerce una presión directa sobre el estómago. Esto hace que la acidez sea más frecuente, sobre todo al final del día o durante la noche. Comprender estas diferencias ayuda a elegir mejor los remedios en cada momento.

Remedios para la acidez según el momento del día

Después de comer

Tras las comidas, la acidez suele aparecer cuando el estómago está lleno. Comer porciones pequeñas y masticar despacio reduce la carga digestiva. Permanecer sentada o dar un paseo suave durante unos minutos favorece la digestión y disminuye el reflujo.

Elegir alimentos suaves también marca la diferencia. Preparaciones sencillas, sin exceso de grasa o condimentos, suelen ser mejor toleradas y ayudan a prevenir el ardor posterior.

Por la noche

La acidez nocturna es una de las más incómodas durante el embarazo. Para aliviarla, es recomendable cenar al menos dos o tres horas antes de acostarse. Elevar ligeramente la parte superior del cuerpo al dormir puede ayudar a que el ácido no suba con tanta facilidad.

Evitar comidas copiosas y alimentos irritantes en la cena contribuye a un descanso más tranquilo. Dormir de lado, preferiblemente sobre el lado izquierdo, también suele resultar más cómodo para muchas embarazadas.

Al despertar

Algunas mujeres sienten acidez incluso al despertar. En estos casos, levantarse despacio, beber un poco de agua y esperar unos minutos antes de desayunar puede ayudar. Elegir un desayuno suave y fraccionado suele ser mejor tolerado que una comida abundante a primera hora.

Posturas y descanso que alivian la acidez

La postura influye mucho en la acidez durante el embarazo. Mantener la espalda recta al sentarse y evitar encorvarse reduce la presión sobre el estómago. Al dormir, elevar la cabecera de la cama o usar almohadas adicionales puede marcar una gran diferencia.

El descanso adecuado también es clave. Dormir bien ayuda a regular el sistema digestivo y a manejar mejor las molestias propias del embarazo. Escuchar al cuerpo y buscar posiciones cómodas es parte del autocuidado diario.

Qué no hacer aunque sea común

Algunos remedios populares no son recomendables durante el embarazo. Automedicarse, consumir bicarbonato de sodio o usar infusiones fuertes sin consultar puede resultar riesgoso. Aunque ciertas prácticas funcionen en otras personas, no todas son seguras en esta etapa.

También es importante evitar acostarse inmediatamente después de comer, usar ropa muy ajustada o ignorar el estrés. Estos factores suelen empeorar la acidez y hacer que el malestar sea más intenso.

El papel del equilibrio mineral y el bienestar general

Cuidar la alimentación y el equilibrio interno del organismo forma parte de un enfoque integral del bienestar durante el embarazo. Mantener una hidratación adecuada y una dieta equilibrada ayuda a la digestión y al manejo de la acidez.

En algunos casos, ciertos minerales pueden apoyar el equilibrio general del organismo. El Citrato de Potasio, por ejemplo, se caracteriza por su buena absorción y su contribución al equilibrio electrolítico, lo que puede ser un apoyo dentro de un enfoque global de cuidado, siempre siguiendo las indicaciones profesionales correspondientes.

Cuándo consultar al médico

Aunque la acidez es común durante el embarazo, hay situaciones en las que conviene consultar. Si el ardor es muy intenso, persistente, se acompaña de dolor fuerte, vómitos frecuentes o dificultad para comer, es importante buscar orientación médica.

El profesional de la salud podrá evaluar tu caso, descartar otras causas y recomendar opciones seguras si es necesario. La mayoría de las veces, la acidez desaparece tras el parto, pero mientras tanto, cuidarte y sentirte acompañada es fundamental.

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