La falta de magnesio y potasio produce síntomas que muchas veces se confunden con cansancio normal, estrés o simplemente "un mal día". Calambres que aparecen de la nada, una fatiga que no se va ni durmiendo bien, latidos irregulares del corazón o esa sensación constante de debilidad muscular son señales que tu cuerpo utiliza para decirte que algo no está bien con estos dos minerales esenciales.