La falta de magnesio y potasio produce síntomas que muchas veces se confunden con cansancio normal, estrés o simplemente "un mal día". Calambres que aparecen de la nada, una fatiga que no se va ni durmiendo bien, latidos irregulares del corazón o esa sensación constante de debilidad muscular son señales que tu cuerpo utiliza para decirte que algo no está bien con estos dos minerales esenciales.
El magnesio y el potasio en el embarazo cumplen funciones esenciales tanto para la mamá como para el bebé en desarrollo. Estos dos minerales participan en la formación de huesos y músculos del bebé, regulan la presión arterial de la madre, previenen calambres nocturnos y ayudan a reducir el riesgo de complicaciones como la preeclampsia y el parto prematuro.
Existen varias formas de suplementos de magnesio, pero las más populares son el citrato de magnesio y el cloruro de magnesio. Aunque ambos aportan magnesio, no son exactamente lo mismo. ¿Cuál es mejor para ti? Vamos a desglosarlo de manera sencilla.
El magnesio es un mineral esencial para el buen desempeño muscular y del sistema nervioso, la síntesis de proteínas, la regulación del azúcar en la sangre y la presión arterial.